lunes, 7 de abril de 2014

La resurrección de Lázaro

Domingo V de Cuaresma – Ciclo A (Juan 11, 1-45) 6 de abril de 2014
“Jesús, al ver llorar a María (...) se conmovió profundamente”

“Los cristianos tienen cara de resucitados” decía Nietzsche. Esta frase coge carne en mi vida porque a veces la lucha diaria, las tribulaciones, el desamor, la crueldad, la indiferencia,… superan mi alegría de la vida. Quiero destacar la amistad, la humildad y la vida en esta escena de la resurrección de Lázaro.
“Cuanto lo quería” decían los judíos al ver a Jesús llorar junto a Martha, María y los judíos (amigos y chismosos). Sollozar por la amistad construye, la indiferencia y el orgullo aniquila corazones. Jesús visitaba con frecuencia a sus amigos en Betania; su hermoso paisaje, el aire fresco y la amistad eran valorados. Sabía Jesús que le amaban y él los amaba. Que confiaban y lo escuchaban. Esa es la amistad, no crecer sin confianza, escucha, fe. ¿Llorará Jesús el día que yo muera? ¿Él es mi amigo?

Lázaro no dice una palabra pero sus gestos son elementales. Sus dos hermanas serían víctimas de abusos y del hambre en una cultura machista sin Lázaro. Es un hombre de corazón limpio, humilde. Sus hermanas tienen palabras protagónicas según su personalidad ante el mismo Jesús. Lázaro es resucitado por su amigo, su perfil bajo es un testimonio que corroe a cualquier incrédulo, no es casualidad que apenas mataron a Jesús, Lázaro también corrió la misma suerte.
Vivimos en un permanente camino hacia la muerte. Jesús ha recibido la noticia de la enfermedad grave de su amigo y posterga su visita a Betania; casi un desaire, pero lo aclarará: “Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.” Jesús regresa por Judea donde le quisieron matar y en cuatro días estará en Betania. El camino a la muerte no le limita a Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.”
“El día que yo muera” se lee y escucha en muchas autobiografías y canciones. La muerte suele rondarnos; ¿qué tenemos en la existencia? No llevamos algo a la tumba, sólo la oportunidad de amar y de ser amado por Dios, de ser resucitados por la Palabra del mismo Jesús.
Un amor como el de Jesús es capaz de llorar, de buscarnos aunque el mal olor de la muerte aleje a nuestros hermanos, de desatarnos las vendas y no crearnos dependencias, de darnos libertad eterna y no la esclavitud.
Finalmente, el camino de la fe pasa por nuestra historia reflejada en la Samaritana en el pozo, el ciego de nacimiento, la resurrección de Lázaro. El verdadero amor se le revela a una Samaritana infeliz con sus ensayos matrimoniales, no puede seguir bebiendo de su propio pozo lleno de historias antiguas (barro), encerrada en sus prejuicios y sedienta. La verdad se le revela a un ciego que al ver la luz afirma el gesto del profeta que le tocó, le sanó y le sacó de la ignorancia. El amor expresado al amigo Lázaro devolviéndole la vida. Así es Jesús en algún momento toma la iniciativa, se acerca para hacerte ver el verdadero sentido del amor, la luz de la verdad y la vida en casa, donde te pide ser acogido, esperarle, compartir el pan y escucharle.

Oración:
Señor de la vida, lloraste por tu amigo Lázaro,
Extiende tu compasión por este pueblo,
Nos llamaste a una esperanza firme en tu Resurrección,

Somos seres para la vida, para el amor, la verdad.
Tu corazón es fuente inagotable,
Tu palabra eficaz
La muerte ya no es el final.

Desde lo profundo de mi vida,
De mi historia, de mí…
Sácame de la oscuridad, del odio,
De la indiferencia, de la desconfianza.

Libérame de las vendas,
Que el mal olor no me aísle,
Que la mentira no me sepulte.
Tu corazón para construir amistad,
Tu Palabra para comunicar vida, pero eterna;
Tus lágrimas para despertar la sensibilidad…

domingo, 6 de abril de 2014

Ciego de nacimiento es sanado por Jesús



Domingo IV de Cuaresma – Ciclo A (Juan 9, 1-41) 30 de mazo de 2014

Maestro, ¿por qué nació ciego este hombre?”



¿Por qué Señor a un pueblo bueno le sucede cosas malas? Ancash está conmovido y expresa su cansancio frente a la criminalidad política y la corrupción. El asesinato de un ex ‘cómplice’ que llegó a ser Concejero Regional y luego radical opositor ha provocado reacciones firmes en los líderes sociales y en el pueblo. Hoy, los discursos sólidos han hecho temblar a la “bestia de Ancash” junto a sus ayayeros de todos los estamentos. La firmeza del clamor popular ha despertado a la justicia, incluso el propio Presidente Ollanta Humala ha manifestado que los crímenes en Ancash no quedarán impunes. La formación de una comisión especial y el envío de policías con patrulleros inteligentes han dado esperanza y nuevos aires a la justicia. Pese a todos estos gestos, el agnosticismo nos invade.

La hija del asesinado Nolasco, Fiorella, ha mostrado un liderazgo y valentía en un momento en que la dignidad no se puede perder. Sus palabras firmes han provocado titulares e investigaciones en los medios de comunicación que daban amplias entrevistas- publirreportajes- al Presidente Regional de Ancash, sorprendidos, ya se subieron al carro de los luchadores por la verdad y la justicia.


¡Qué bueno! Cuando la verdad comienza a brillar muchos se limpian las gafas y miran el horizonte de la corrupción que, investigada a conciencia, caerá como un cable de alta tensión para quemar a muchos de la telaraña. El Presidente Regional (desde el 2006), hoy con las cuentas embargadas y sometido a una investigación, clama inocencia y dice ser el primer interesado en averiguar la casualidad o la coincidencia de la llamada “lista negra de Ancash”: autoridades políticas, fiscales, periodistas y otros.

De este avatar, clamor popular, marchas por la vida y la paz se puede destacar la firmeza de los líderes y del pueblo ancashino que han cerrado filas a la corrupción. Sus testimonios firmes no se apagan con las amenazas, la verdad causa pataletas, pero sale a la luz. Se parece a la historia del ciego de nacimiento, más allá de explicar – erróneamente- que el pecado causa la ceguera, experimenta las consecuencias: ve, la luz, la verdad,… Causa problemas cuando sale a la luz.

Es destacable, en el ciego de nacimiento, la firmeza con la que combate a los fariseos, mal intencionados y ciegos defensores de sus intereses. El ciego razona que alguien malo no le puede hacer ver y, por tanto, es un profeta. Los fariseos acuden a los familiares del ciego pero ellos sacan cuerpo diciendo que ya es adulto y que da razones de sus actos, es decir ya ve y puede decir la verdad. El ciego, ve las malas intenciones, sigue firme; comienza a ver la fortaleza de la fe en quien le ha sanado. Los fariseos le juzgan, le marginan, le presionan con la familia, le difaman, le encaran sus defectos y lo expulsan. Jesús, se acerca, le unta, le saluda, le envía, le sana y vuelve a su encuentro para confirmar que él es Jesús, y el ciego respondió: “Creo, Señor” y se postró ante él.

Es decir, no  podemos ver la justicia al margen de Dios, Jesús sale al encuentro, aunque pareciera que no nos hace caso, tarde, pero llega.



Lectura del santo evangelio según san Juan 9,1.6-9.13-17.34-38:
En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo: «Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»

Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: «¿No es ése el que se sentaba a pedir?»
Unos decían: «El mismo.»
Otros decían: «No es él, pero se le parece.»
Él respondía: «Soy yo.»
Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista.
Él les contestó: «Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»
Algunos de los fariseos comentaban: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»
Otros replicaban: « ¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»
Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: «Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»
Él contestó: «Que es un profeta.»
Le replicaron: «Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»
Y lo expulsaron.
Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: « ¿Crees tú en el Hijo del hombre?»
Él contestó: « ¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dijo: «Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»
Él dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él
 

domingo, 23 de marzo de 2014

La Samaritana y Jesús en la fuente de agua



Domingo III de Cuaresma – Ciclo A (Juan 4, 5-42) 23 de marzo de 2014

¿Cómo es que tú me pides agua a mí, que soy samaritana?”

  
La samaritana tiene el perfil de nuestra vida aturdida por nuestros proyectos y descuidada en el amor, pero el verdadero, porque el de ocasión y oportunidad sólo crea exitosas corazas. El amor no puede ser postergado, aunque en su nombre se le puede aniquilar.

La Samaritana es una mujer que va cada día a buscar agua para calmar su sed, está cansada de esa rutina, busca y busca, cada día tiene más sed pero no es saciada. Tiene razones históricas y teológicas suficientes para decir que el pozo contiene agua buena. El pozo es profundo pero tiene agua detenida, barro, renacuajos y otros microorganismos que le impiden ser saludable. Jesús le habla de otra agua, de aquella que sólo fluye agua viva.

Ella, como muchos, no encuentra felicidad en  sus relaciones de pareja. Los niega, pone una coraza en el diálogo con Jesús, pero él la aterriza y anula sus mecanismos de autodefensa, sus evasivas. Tiene argumentos para anular al verdadero amor. Su entusiasmo por la seducción ha caído al piso como un coctel asqueado. Sus actitudes son autosuficientes y sus palabras cuestionan al mismo Jesús (Dios). Ha bebido de amores que le han infundido desamor. Su corazón está invadido, como el pozo, por la insalubridad. ¿Qué es lo que no quiero ver en mi vida y de qué estoy huyendo?

La Samaritana pudo descubrir la libertad, el amor, lo que sacia su sed, la verdad... y no paró de anunciarlo. Tenía mala fama en su pueblo, aunque su vida anda condicionada por el qué diran de sus amigos y conocidos... al fin descubre que su realidad no es mala, ni bommitable, no... sólo descubre que debe anunciar que ama verdaderamente. Es un testimonio que los demás sí creen, no conjeturan, no se meten más que en la Buena Noticia.
 Eso es orar en Espíritu y en verdad.

 Oración:
Oh Cristo, manantial de vida nueva:
Tú ofreces a la humanidad consumida por la sed,
Concédenos acercarnos a ti;
concédenos conocer de qué sed delira nuestra existencia;
concédenos el don abundante del espíritu generoso sobre los que caminan hacia ti.
Tengo miedo a decirte sí, Señor.
Tengo miedo a beber en tu fuente,
¿Dónde me llevarás?
Tengo miedo a firmarte una hoja en blanco.
Tengo miedo a decirte un Sí que reclama otros Sí.
Y no obstante no hallo la paz.
Tengo sed...mucha sed, y tú me ofreces el agua que brota hasta la vida eterna.
Igual que la Samaritana tengo sed, Señor…mucha sed.
Pero estoy bebiendo en fuentes que no me la apagan.
Tengo sed de paz, sed de libertad, sed de felicidad,
Tengo sed de ser amado, valorado, perdonado.
Tengo sed de Ti, Jesús, fuente pura de agua viva...!!
Amén.

domingo, 5 de enero de 2014

Solemnidad de la Epifanía del Señor

La Epifanía del Señor – Ciclo A (Mateo 2, 1-12) 5 de enero de 2014
(...) regresaron a su tierra por otro camino”

Hoy día deberían hacerse los intercambios de regalos, los amigos secretos, las muestras de cariño, los presentes,… En fin, los bolsillos vacíos, los estómagos delicados, la incontinencia consumista, nos deja en la sombra esta importante solemnidad de la epifanía del Señor. Y para colmo, en el Perú ya es oficial que se denominará “Año de la Promoción dela Industria Responsable y del Compromiso Climático”.
Los tres Reyes Magos están presentes con sus actos precisos en el camino lejano, apurado, estudiado, identificando signos para encontrarse con Jesús. Quiero destacar cuatro actitudes que nos pueden ayudar en el camino que nosotros también emprendemos: de oriente, sabios y Reyes.
Oriente significa surgir, levantarse, espera de la luz del sol. Los Reyes vienen de oriente a occidente. Como sabios van buscando la verdad, no sólo guiados por la ciencia de la astronomía sino también por la luz divina, por la fe. Son reyes que buscan al gran Rey, Herodes no es el rey nunca lo pudo ser ni será más que un patán dictador que se vale de su poder, su gran mentira para buscar matar a Dios.
Estos hombres, como tú o como yo, son capaces de emprender un camino en búsqueda de la verdad, de pronto confundidos por la ilusión de encontrar a un rey en su palacio, con grandes protocolos, pero su humildad les hace aceptar a un bebé en un pesebre, cuidado por su madre María, protegido por su padre José y abrigado por la mula y el buey, perseguido y amenazado por la tiranía de turno.
Son personas capaces de replantear su camino, de no escoger la vía que les lleva a la trampa de Herodes, cuidan de que nadie mate a Dios en su vida, buscan la estrategia para que su ofrenda de oro, mirra e incienso no sean una inversión sin sentido, se llevan el gran tesoro: encontrarse con Jesús, no sólo le contemplan sino que van a dar testimonio de la Verdad, del Rey auténtico, se han despojado de lo que ellos ven como tesoros para poder testimoniar lo que realmente vale.

"A Belén se va y se viene por caminos de alegría y Dios nace en cada hombre que se entrega a los demás. A Belén se va y viene por caminos de justicia, y en Belén nacen los hombres cuando aprenden a esperar".

"Lo esperaban como rico y habitó en la pobreza, lo esperaban poderoso y un pesebre fue su hogar, lo esperaban un guerrero y fue paz toda su guerra, lo esperaban rey de reyes y servir fue su reinar"

Lo esperaban sometido y quebró toda soberbia, denunció las opresiones, predicó la libertad. lo esperaban silencioso, su palabra fue la puerta por donde entran los que gritan con su vida la verdad.


Navidad es un camino que no tiene pandereta porque Dios resuena dentro de quien va en fraternidad. Navidad es el milagro de pararse en cada puerta y saber si nuestro hermano necesita nuestro pan. (Navidad sin pandereta – Manzano).

sábado, 14 de diciembre de 2013

Alegría, paciencia para recibir al Niño Jesús

Tercer Domingo de Adviento – Ciclo A (Mateo 11, 2-11) 15 de diciembre de 2013

Vayan y díganle a
Juan lo que están viendo y oyendo”


Isaías nos seduce y anima en la preparación para la llegada del Señor, la Navidad. Los corazones se conmueven pero no motivados por la tristeza, sino por la alegría, una alegría perpetua.
Por ejemplo, es la alegría que experimenta una caravana después de su largo camino por el desierto, abrumada por la desazón, adolorida por el sufrimiento y encuentra un manantial de agua, la fuente de vida, fertiliza la esperanza, irriga el interior y se expresa en miradas felices, con palabras edificantes; el desierto se convierte en pradera.
Estas caravanas no quedan retratadas solamente en las imágenes de la historia, también están presentes en los cientos de hombres y mujeres que llegan de otros países, no en camellos, pero sí en aviones, en bus camión,… buscando algo más para la vida.
Esperar el nacimiento de Jesús requiere de laboriosidad y paciencia de un labrador que espera y valora cada gota de agua caída del cielo y empapa la tierra y salva la cosecha. En las épocas de larga sequía no debemos desesperarnos, las alarmas de los analistas nos pueden destruir, queremos los analistas que construyen, con propuestas proféticas
El profeta compañero de adviento es Juan el Bautista, está en la cárcel y por medio de sus enviados recibe una respuesta propia confirmando las acciones del Mesías. Digamos, Jesús está movilizando esa caravana por el desierto de la vida para llegar a la ciudad de Sión; está haciendo todo lo posible para que los ciegos de todas las cegueras vean; que todos los enfermos de todas las enfermedades contagiosas del cuerpo y el alma queden limpios y no destruidos y abandonados a su suerte. El reino que anuncia, y al que dedica su vida, tiene unas connotaciones muy particulares, algunas de las cuales van más allá de lo que los profetas pidieron y anunciaron.
Prepararse para el Nacimiento de Jesús implica trabajar en las virtudes planteadas, en este día se destaca la alegría, la esperanza. Para ello, debemos revisar la vida, no sólo el diagnóstico sino también la medicina, no basta con identificar los problemas sino que es importante trabajar en las soluciones.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Fe vigilante - Adviento 1

Primer Domingo de Adviento – Ciclo A (Mateo 24, 37-44) 1 de diciembre de 2013

“El Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen”

Si quieres tener una buena Navidad deberías tener un buen adviento. En el adviento tenemos temas que nos ayudan en dicha preparación: Isaías es una síntesis de la Sagrada Escritura y tiene infinidad de temas, Juan el Bautista también se va lucir con la conversión de los pecados y la Virgen María en el tercer domingo de Adviento nos muestra su alegría y gozo de ser una mujer al servicio del plan de Dios.
Por ello, prefiero hablarles de los temas que nos presenta Isaías, él es nuestro maestro en esta primera semana.
Mateó y todos los evangelios no pararán de decirnos que viene Jesús, es infalible, de todas maneras vendrá, el problema es si rebota de las paredes de tu casa, “vamos alegres a la casa del Señor” (salmo 121), ¿Isaías tiene una gran visión, como la presenta? Isaías intenta seducirnos, y ojala nuestro duro corazón, se deje ilusionar por las imágenes espectaculares y hermosas que nos presentará.
Es el Señor de la Paz. “Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra”… (2,1-5). Los países derrochan millones de dólares en armamento y no han solucionado la pobreza, las guerras continúan… Entonces estate vigilante: no te prepares para hacer la guerra sino la paz, no para derrochar, sino para alimentar al pobre.

Ajustarnos a los caminos de Dios: “No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al violento con la vara de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será cinturón de sus lomos, y la lealtad, cinturón de sus caderas” (Is 11, 1-10). Es decir, el único justo es Dios, su justicia nos implica, nosotros si queremos ser justificados debemos ser justos y para ello ajustarnos a los caminos del Hijo de Dios.
Una meta en la vida. Isaías invita a una gran peregrinación, no siguiendo los mapas de google, sino a caminar a la escuela de sabiduría, escenario de la justicia, morada de la paz. Un camino para llegar y una trasformación que nos deben hacer distintos: “Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor”. Entonces estate vigilante, tus caminos te conducen a la paz, sabiduría, justicia, te ha distinto…?
 La alegría del banquete, de la abundancia, de la casa de Dios. Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos, en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos. Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas las naciones. Aniq
uilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país. -Lo ha dicho el Señor-. Aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte." (Is 25, 6-10) Si esto hace Dios por mí y por cada uno de nosotros con mucha ilusión espero que llegue. El Padre, le da al hijo amor, comida, casa, luz, internet, cable, ropa, regalos,… confianza, paz,… y el estúpido valora todo esto cuando ya está sufriendo miseria. Qué difíciles somos y nos escapamos por la ventana.
Si esperamos que Cristo venga, la muerte es sólo un accidente, Dios ha derribado a la muerte, entonces, lo que hagamos tendrá direccion de vida eterna, iluminados por la luz del Señor. “Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén: Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas. Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos. Dirán: "Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén la palabra del Señor." Casa de Jacob, ven, caminemos a la luz del Señor.”



miércoles, 6 de noviembre de 2013

La familia y la patria

Una palabrita:

Después de una semana de nerviosismos las esperanzas no se deben perder en el ámbito religioso y político.
En el documento preparatorio de la Asamblea General Extraordinaria del sínodo de Obispos que se celebrará en octubre del 2014 se está planteando 8 preguntas: referidas a:
Ø Sobre la difusión de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia sobre la familia
Ø Sobre el matrimonio de acuerdo con la ley natural:
Ø La pastoral de la familia en el contexto de la evangelización:
Sobre las uniones de personas del mismo sexo:
Ø Sobre la educación de los hijos en el seno de situaciones matrimoniales irregulares:
Ø Sobre la apertura de los esposos a la vida:
Sobre la relación entre la familia y la persona:
En esta batería de preguntas el tema fuerte es el de la familia. La familia debería llenar tabloides y titulares de los medios de comunicación. Sin embargo, como nos gusta lo controvertido, se voltea la noticia por el tema que está todavía en la ventana de nuestra política nacional: la unión de personas del mismo sexo. Hay que tener claro, el tema no es una novedad, ya se plantea en documentos anteriores sobre la vida y la familia, la gran novedad del sínodo estará el tratamiento pastoral que la iglesia debe tener a los temas relacionados con la familia. El tema no lo podemos negar, igual la iglesia tampoco podrá ir contra sus bases doctrinales.
En el campo político tenemos el mar movido, viene la tempestad política, sin escepcion ni compasión: desde el caso Toledo y Ecoteva, los Narcoindultos y Alan García, Alberto Fujimori y las redes sociales porque al indulto y al arresto domiciliario ya vinagraron la olla de pandora.  El nombramiento de la Dra. Marta Chávez como coordinadora del grupo de Trabajo de Derechos Humanos ha provocado agrias críticas que debilita cada vez más al paupérrimo espejo del Congreso de la república. Este remesón político sirve sólo para ver que los liderazgos políticos van tras de sus propios objetivos, paradójicamente no les favorecerán a los actores sino a los que miran de lejos y atacan con las armas más conocidas: respirar por la herida, pues inoportuna palabra “histeria” el ex Premier la dirigió a la oposición pero la manipulación del reciente monopolio de la prensa escrita la generalizó y nos implicó en sus intereses politiqueros y empresariales obviamente.
Esta semana la iniciamos vigilantes, no perdamos la esperanza, estemos atentos a encontrar la novedad en la casa vieja. Esa caja vieja de la PCM, con actores poco exitosos, sus gabinetes (200 para la historia) siguen siendo casi los mismos y sus canales no dejan fluir el caudal político. La dupla gobernante necesitan como el ex Premier Jimenez también una cura de sueño para replantear cómo oxigenar políticamente lo poco que queda del quinqueño.
Las esperanzas deben ser firmes, el gabinete es controvertido, así que de todas maneras estaremos mejor. Tenemos ya un nuevo Primer Ministro Cesar Villanueva quien ya esbozó los temas urgentes para nuestro país: la seguridad ciudadana y la educación. Esperamos novedades en la agenda y en el equipo.

Finalmente necesitamos acercarnos a conocer la Doctrina Social de la Iglesia sobre la familia y sus temas, necesitamos mirar la política y saber la orientación de sus vientos para no dejarnos sorprender.